sábado, 29 de agosto de 2009

La ciudad y la música: espontaneidad urbana?

Espontaneidad o ensayo programado... le confiere a la ciudad un cambio, una transformación momentanea o permanente, no lo sé...

Quién pasa distraido y se siente atraido por la música... quién se siente atraido por el baile, quién se anima, quién escapa... pero algo sucede, algo vibra en nuestras fibras, algo nos pasa... algo diferente en nuestra rutina cotidiana.

No es que buscamos novedades?, no es que necesitamos la sorpresa de lo inesperado para sobrevivir a la rutina diaria? Porque hasta lo programado, pero que nunca hicimos, se puede transformar en novedad para el espiritu...

Un baile, una ciudad, la música, la gente, todo es distinto en ese momento, todos somos parte de la obra, todos salimos a escena, todos.... al final, volveremos a la posición que nos corresponde.
El momento parece casi irreal, no nos pertenece, nos transporta en una dimensión atemporal, pero quizás necesaria para seguir con las tareas de todos los días... Después se olvida... y ésta es la condición indispensable para volvernos a sorprender....otro día, otro baile, otra música, otra sorpresa... me animo? no me animo?

Es asi como funcionamos? Espontaneidad o ensayo programado?

Cada uno es el actor en su propio mundo, hacer de la transformación un acto momentaneo o permanente depende solo de nosotros... o de lo provocantes que sean las manifestaciones urbanas y de cuánto nos convensan que la ficción es parte real... porque al atraernos, ya modificaron nuestro tiempo y nuestra rutina.

miércoles, 22 de julio de 2009

Las ciudades y el eclipse

Pekín

A orillas del Ganges, India

Amritsar, India

Chongqing, China



jueves, 16 de julio de 2009

Puerto Madero: espacio real y posible


¿Cuáles son las herramientas de la operatoria de Puerto Madero que contribuyen al debate de conocimiento sobre los modos de operar en otros espacios vacios “expectantes” de la ciudad contemporánea?

Puerto Madero es una experiencia particular dentro del marco de las experiencias costeras, lo que la hace única en sí misma, pero también como ya se dijo, prototípica.
Su ubicación y extensión fue condicionante de su rol dentro de la ciudad, como imagen y elemento emblemático, como contradicción de ser parte y al mismo tiempo espacio externo de su cotideaneidad, pero sin lugar a dudas se convirtió en espacio de interés, lugar de tensiones y “pieza” potencial.
Este rol de “pieza”, con diferentes lecturas a lo largo de la historia, es lo que lo hizo posible como categoría de fragmento urbano y “pieza estratégica” de transformación para la ciudad.

La operatoria de Puerto Madero se realizó en un contexto democrático, con el marco institucional, concensual y participativo, que más allá de los resultados, se convierte en un escenario fundamental y necesario para la libertad de operar, favoreciendo la búsqueda e innovación para el diseño de nuevos instrumentos de gestión en el desafío de un nuevo marco teórico disciplinar.

La gestión y la reflexión estratégica muestran pautas para el diseño de actuaciones efectivas que permitan maximizar fortalezas y minimizar las debilidades en un contexto de análisis de las oportunidades y amenazas del Area. Esta nueva forma de operar proporciona todo un conjunto de procedimientos y herramientas que pueden ayudar a los gestores de organizaciones públicas a comprender y tratar los cambios recientes de su entorno.

Los Espacios evocativos, expectantes hoy construyen otro espacio y otra ciudad. Los elementos permanentes de Puerto Madero, sus grúas y sus edificios ladrilleros, son los que permitirán evocar su historia pasada y también en relación con lo nuevo, la transformación y el movimiento presente. Los nuevos modos de operar favorecen el debate, reconociendo el cambio y reinterpretando el impacto que producen estos espacios, no como vacíos expectantes y “deseados” sino como espacios reales y “posibles”

del trabajo de investigación "Puerto Madero: espacio real y posible" presentado al IVCongreso ARQUISUR, Argentina

miércoles, 8 de julio de 2009

Mi ciudad se construye como un collage, no hay una ciudad, son todas y no es ninguna.

¿Necesidad de encontrar una ciudad posible, lejos de mi ciudad? ¿Necesidad de juntar las partes? No, es reconocer en cada ciudad algo de mi lugar, y trasladarlo como una parte para construir otra ciudad, mas propia, menos soñada y por lo tanto mas real, menos deseada y quizás.... posible.

Cuando conocí Venecia, nada me era desconocido, era parte de mí, familiar... desde mi mirada de arquitecta admiraba Venecia, pero me descubrí emocionada, envuelta en una sensación mágica.
Esa Venecia que me emocionaba era en realidad la Venecia de las historias escuchadas, con las que construí otra ciudad, amada desde mucho antes, a traves de quienes la amaron... Porque cada uno me describió una parte desde su mirada, me trasmitió la emoción de vivirla, la sensación mágica de recorrerla.
Y gracias a quienes la describieron antes, es que yo ya conocía Venecia...
Al llegar me invadió una sensación de curiosidad por descubrirla, por verificar que era la misma Venecia y al mismo tiempo distinta.
Conocer Venecia fué para mí una experiencia extraña, como un juego: descubrir la ciudad imaginada en la ciudad real, perderse en un laberinto de recorridos conocidos y reconocerlos a fuerza de volver al mismo lugar, un juego mágico, excitante, prevesible y desconcertante, un juego, una ciudad... posible, cada vez.

Bajar...




domingo, 5 de julio de 2009